¿Los tiburones le temen a los delfines?
// Abril 23rd, 2009 // View Comments // Para Niños

¡Bienvenido al blog de Dolphin Discovery! Aquí encontrarás todo lo que siempre quisiste saber acerca de las criaturas marinas más asombrosas, los delfines.
// Abril 23rd, 2009 // View Comments // Para Niños

// Febrero 9th, 2009 // View Comments // Sobre Delfines
Ecolocalizacion, ecolocación o biosonar, es el sonar biológico usado por muchos animales, como los delfines, musarañas, la mayoría de los murciélagos y casi todas las ballenas. Es importante para los cetáceos dentados (odontoceti) ya que les permite navegar y alimentarse en la obscuridad y en aguas profundas o turbias, donde de otra manera sería muy difícil ver.

El delfín nariz de botella es el más estudiado de los cetáceos dentados y aunque no se ha comprendido el funcionamiento de la ecolocalización por completo, hay grandes avances. Se sabe que el delfín emite una amplia gama de sonidos en forma de breves ráfagas de impulsos sonoros, llamados “clicks” o chasquidos, y obtienen información sobre su entorno cuando éstos impulsos rebotan en los objetos y vuelven hacia ellos. Los “clicks” de baja frecuencia tienen un alto poder de penetración y pueden recorrer largas distancias; éstos son reflejados por estructuras y el animal puede obtener información de la topografía circundante. Por el contrario, para localizar presas cercanas emiten “clicks” de alta frecuencia, inaudible por los humanos.
Los sonidos son generados y modulados al hacer pasar aire a través del conducto respiratorio (que en estos animales está separado del tracto digestivo) y de los sacos aéreos mientras el espiráculo (orificio respiratorio) permanece cerrado. La frecuencia de estos “clicks” es regulada por contracciones y relajaciones de la musculatura asociada al tracto respiratorio y a los sacos aéreos. El haz enfocado es modulado por un gran órgano graso conocido como el melón. Actúa como una lente acústica por su composición lípida de distintas densidades. Muchos cetáceos dentados usan una serie consecutiva de clicks o un tren de pulsos. Los silbidos que producen se cree que no se usan en la ecolocalización, sino en la comunicación.
Los nariz de botella son capaces de aprender y después reconocer los ecos característicos que rebotan sus presas favoritas.
// Febrero 9th, 2009 // View Comments // Sobre Delfines
Los cetáceos son mamíferos perfectamente adaptados a la vida acuática, cuyos ancestros caminaban sobre la tierra. Respiran aire de la superficie, los huesos de sus aletas pectorales son semejantes a las manos de mamíferos terrestres y al nadar presentan un movimiento vertical (y no horizontal, como los peces) parecido al movimiento de un mamífero corriendo; son algunos de los indicadores de sus ancestros terrestres.
La teoría tradicional de la evolución de los cetáceos dice que las ballenas estaban relacionadas con los Mesonychia, una orden extinta de ungulados (mamíferos que se apoyan y caminan con el extremo de los dedos, revestidos de una pezuña) carnívoros, parecidos a lobos con pezuñas, con dientes triangulares, similares a los de las ballenas.
Sin embargo, a principios de los 1990’s, los análisis de ADN indican que las ballenas deben incluirse el entre los Artiodáctilos (grupo hermano de los Mesonychia) Muy probablemente sean un grupo hermano de los Hippopotamidae; en otras palabras, las proto-ballenas eran artiodáctilos tempranos.
La primera proto-ballena, Pakicetus, apoya estos estudios, pues no derivan directamente de los Mesonychia, sino de los Artiodáctilos. Parecían perros con pezuñas y colas gruesas y largas. Su relación con las ballenas se observa en la peculiar estructura de su sistema auditivo, particular de los cetáceos actuales.
El Ambulocetus, descubrimiento reciente, era un animal que parecía un cocodrilo mamífero de tres metros de largo, claramente anfibio (adaptado tanto a la vida marina como a la terrestre) el cuál nadaba con ondulaciones verticales, como las focas, nutrias y ballenas, pero todavía conservaban sus extremidades posteriores, que si bien estaban mejor adaptadas para nadar, le permitían desplazarse en tierra firme. Sus conductos nasales se encontraban en la punta del hocico, como en los mamíferos terrestres.
Los Protocetos hasta ahora conocidos conservaban extremidades largas (tanto anteriores como posteriores) para sostener sus cuerpos en tierra, aunque estaban adaptados tanto para esa vida, como para la marina. Sus aberturas nasales se encontraban a la mitad del hocico.
El Basilosaurus, al principio fue confundido con un reptil (de ahí su nombre) y el Dorudon eran cetáceos reconocibles que vivieron hace 38 millones de años. Vivían enteramente en el océano y a pesar de la similitud con los cetáceos actuales, ni los basilosáuridos o los dorudóntidos tenían el gran órgano graso conocido como el melón, con lo que los cetáceos de hoy modulan los sonidos de la ecolocalización. Tenían cerebros pequeños, eran solitarios y no tenían una compleja estructura social. Los Basilosaurus tenían dos pequeñas pero bien formadas patas traseras, probablemente utilizadas como ancla para el apareamiento, pero que no estaban conectadas con la columna vertebral, como en los Protocetos.
Los Mysticeti modernos o ballenas verdaderas, son las ballenas que utilizan barbas para filtrar la comida del agua, en vez de dientes y tienen dos orificios nasales (espirácilos) en la parte superior del cráneo. Los cambios en la alimentación probablemente se debieron a los cambios ambientales y físicos de los océanos, dando origen a las formas arcaicas de cetáceos y evolucionando en lo que son actualmente. Miembros de éste suborden: ballena boreal, rorcual, ballena jorobada, ballena gris, ballena pigmea y ballenas francas.

Los Odontoceti poseen dentadura, un sólo espiráculo y una frente abultada, debido al melón (órgano utilizado en la ecolocalización) Sus principales alimentos, dependiendo de la especie son: calamares, pulpos, crustáceos, peces y a veces leones marinos y aves acuáticas. Miembros de este suborden: delfines océanicos, orcas, delfín de amazonas, baiji, delfin del Plata, delfin del Ganges y el Indo, marsopa, cachalote, cachalotes enano y pigmeo, berardio, zifio, beluga y narval.